miércoles, 20 de julio de 2011

El esfenoides y la evolución

El hueso esfenoides (del griego sphenoeides "con forma de cuña") es un hueso impar, central y simétrico situado en la base del cráneo que ocupa la parte anterior y media basicraneal.

En esta imagen podemos ver señalado el esfenoides:




Resulta que este hueso tan curioso en particular y la base del cráneo en general se utiliza por los darwinistas como "prueba" de la evolución.



La base del cráneo (la parte basicraneal del cráneo) está formada por los huesos:

  • parte basal del occipital
  • esfenoides
  • porción petrosa del temporal
  • etmoides

Podéis mirar por ejemplo la página de la Wikipedia en español (20-julio-2011) para comprobar cómo utilizan el esfenoides para intentar probar la evolución:

http://es.wikipedia.org/wiki/Hueso_esfenoides#Importancia_del_esfenoides_en_la_evoluci.C3.B3n_humana

Importancia del esfenoides en la evolución humana

Estudios recientes sugieren la hipótesis según la cual los cambios (por mutación) de la posición del esfenoides han implicado transformaciones en la capacidad cerebral y, transitivamente, avances en las capacidades cognitivas e intelectuales.

Dentro de la línea filogenética que desemboca en el Homo sapiens se periodizan las siguientes etapas:

  • Hace 60 millones de años los prosimios tenían un esfenoides horizontal y plano como la inmensa mayoría de los demás animales con cerebro.
  • Hace unos 40 millones de años, en los simios el esfenoides tenía una primera inclinación hacia abajo lo cual permitía un aumento de la capacidad encefálica. Los lóbulos occipitales obtuvieron más espacio y así se logró un perfeccionamiento de la visión estereoscópica y probablemente de la memoria visual.
  • Hace menos de 12 millones de años se produjo una nueva inclinación hacia abajo, esto en la línea evolutiva dio origen a los antropoides, lo cual implica un cerebro aún mayor en proporción al resto del cuerpo.
  • Hace unos 6 millones de años, con los Australopithecus, la inclinación del esfenoides se volvió a acentuar, y con ello se incrementó la capacidad neurocraneal.
  • Hace 2 millones de años se produjo la misma inclinación hacia abajo del esfenoides, coincidiendo con un total bipedismo. Tal bipedismo, supone la necesidad de un cerebro voluminoso con redes neuronales complejas como para mantener esa posición opuesta a la gravedad. Es también probable que esa nueva posición del esfenoides permitiera un habla rudimentaria, cuyos fonemas eran chasquidos y tonos guturales.
  • Entre 200.000 y 160.000 años atrás el esfenoides obtuvo la inclinación que se encuentra en el Homo sapiens. Este hecho coincide con un aumento de la capacidad cerebral, (en especial de los lóbulos frontales) y una mayor irrigación sanguínea para el cerebro.



Bien curioso este apartado en el artículo del esfenoides en la Wikipedia. Sin referencias de ningún tipo no podemos comprobar de dónde viene esta información. ¿Quizás provenga de un documental de clase B llamado "Homo futurus"?

Tampoco a día de hoy (20-julio-2011) aparece en el artículo en inglés de la Wikipedia.

Bien, el caso es antes de creernos cualquiera de estas afirmaciones darwinistas, vengan o no vengan con referencias para poder comprobar la información, debemos desconfiar. No por nada, sino porque ya empezamos a estar acostumbrados a que nos la quieran dar con queso.

Por ello os ofrezco el enlace y la traducción de un artículo científico donde lo que precisamente hacen es comprobar mediante la medición de muestras reales si el Homo sapiens tiene la parte basicraneal más flexionada que el Homo sapiens arcaico, el Homo erectus y el Australopithecus africanus.

Nota: en el siguiente artículo se menciona la parte basicraneal (base del cráneo). Esta parte como ya he comentado antes está formada por el esfenoides, la parte basal del occipital, la porción petrosa del temporal y el etmoides

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8599387?dopt=abstractplus


Am J Phys Anthropol. 1995 Dec;98(4):575-93.Flexión Basicraneal, tamaño relativo del cerebro, y cifosis facial en el Homo sapiens y en algunos fósiles homínidos.

Ross C, Henneberg M.

Departmento de Anatomía y Biología Humana, Universidad de Witwatersrand, Parktown, Johannesburg, República de Sudáfrica.

Abstract

Trabajos comparativos entre primates no homínidos han demostrado que la base del cráneo se vuelve más flexionada, con un aumento de tamaño del cerebro en relación con la longitud basicraneal mientras que la cara superior e inferior se desvían más ventralmente (Ross and Ravosa [1993] Am. J. Phys. Anthropol. 91:305-324).

Con el fin de determinar si los humanos modernos y los homínidos fósiles siguen estas tendencias, se midieron el ángulo de la base craneal (medición de la flexión de la base cranial), ángulo de cifosis facial, y el ángulo de orientación del eje orbital a partir de escáneres de tomografía computerizada (TC) de homínidos fósiles (Sts 5, MLD 37/38, OH9, Kabwe) y radiografías laterales de 99 humanos existentes.

El tamaño del cerebro en relación con la longitud basicraneal se calculó a partir de las medidas del volumen neurocraneal y de la longitud basicraneal tomadas de cráneos originales, radiografías, tomografías computerizadas, y de la literatura.

Los resultados de los análisis de correlación bivariada revelaron que entre los humanos modernos la flexión basicraneal y el tamaño del cerebro/longitud basicraneal no tienen una correlación significativa, ni tampoco los ángulos de orientación del eje orbital y la cifosis facial.

Sin embargo, la flexión y la orientación de la órbita basicraneal tienen una correlación positiva significativa entre los seres humanos de la muestra, como también lo están la flexión basicraneal y el ángulo de cifosis facial.

En relación a la muestra comparativa de Ross y Ravosa (1993), todos los homínidos tienen más flexionada la base del cráneo que otros primates: el Homo sapiens arcaico, el Homo erectus y el Australopithecus africanus no difieren significativamente de los Homo sapiens en su grado de flexión basicraneal, a pesar de que difieren ampliamente en el tamaño relativo de su cerebro.

La comparación de los valores de los homínidos con aquellos previstos por las ecuaciones de reducción del eje mayor de los no homínidos revelan que, por su tamaño del cerebro / longitud basicraneal, el Homo sapiens arcaico y el Homo sapiens moderno tienen menos flexión basicraneal de la previsto. H. erectus y A. africanus tienen el grado de flexión basicraneal predicha por las ecuaciones de reducción del eje mayor de los no homínidos.

Los seres humanos modernos tienen las órbitas más desviadas ventralmente que todos los otros primates y, por su grado de flexión basicraneal, tienen las órbitas más desviadas ventralmente que las predichas por las ecuaciones de regresión para los homínidos.

Todos los homínidos tienen los ejes orbitales más desviados ventralmente con respecto a su orientación paladar que otros primates. Se argumenta que los homínidos no obedecen estrictamente la tendencia a aumentar la flexión basicraneal con el aumento del tamaño relativo del cerebro debido a las limitaciones en la cantidad de flexión que no le permiten reducirse muy por debajo de 90 grados.

Por lo tanto, si la flexión basicraneal es un mecanismo para acomodar un cerebro en expansión entre los primates no homínidos, deben trabajar otros mecanismos entre los homínidos.

Bien, aquí lo tenéis:

En relación a la muestra comparativa de Ross y Ravosa (1993), todos los homínidos tienen más flexionada la base del cráneo que otros primates: el Homo sapiens arcaico, el Homo erectus y el Australopithecus africanus no difieren significativamente de los Homo sapiens en su grado de flexión basicraneal, a pesar de que difieren ampliamente en el tamaño relativo de su cerebro.


Quizás esta sea la conclusión más interesante en cuanto a lo que nos importa a nosotros. Al contrario de lo que dicen los darwinistas por ahí, al comprobar muestras reales no existe la pretendida progresiva flexión del esfenoides que según ellos probaba la evolución humana.

El Homo sapiens (nosotros) tiene la misma flexión basicraneal que el Homo sapiens arcaico, el Homo erectus y el Australopithecus africanus.

También es falso lo que nos cuentan de que la mayor inclinación de la parte basicraneal esté relacionada con el aumento del volumen cerebral: "Se argumenta que los homínidos no obedecen estrictamente la tendencia a aumentar la flexión basicraneal con el aumento del tamaño relativo del cerebro debido a las limitaciones en la cantidad de flexión que no le permiten reducirse muy por debajo de 90 grados."

Lo que nos cuentan en la Wikipedia (y en otros enlaces con contenido similar que podréis encontrar por ahí vosotros mismos) es falso.

Enlace al repositorio

1 comentario:

  1. La evolucion humana no se prueba con la variación del esfenoides, ese es solo uno de los cambios posibles. O sea, si se confirma que no depende del esfenoides eso NO IMPLICA que no hubo evolución, como intentas afirmar. La ausencia de pruebas no puede probar nunca nada, ni de un lado ni de otro. Y tu intentas probar, en base a una supuesta falta de pruebas, que no hubo evolución.

    La evolucion humana se prueba con los restos fosiles encontrados y los cambios hallados en ellos, en cuanto a dientes, tamano del cerebro, cambios de posturas y otros aspectos encontrados en los fosiles de los primates, del mismo modo que se han encontrado en otros animales.

    La evolucion es un hecho, no una teoria. Desde siempre lo ha sido y los que no quieren aceptarla quieren verla comouna teoria. LA EVOLUCION NO ES UNA TEORIA. La teoria es la que trata de explicar EL PORQUE DE LA EVOLUCION o sea, COMO FUNCIONA. Es como encontrar el motor de un carro y tratar de explicar el funcionamiento.

    Cómo funciona es la teoría, PERO LA EVOLUCION de cualquier criatura viva, incluida los humanos ES UN HECHO, no una teoria. Por eso las distintas teorias para explicarla pueden variar pues es dificil entender como ha ocurrido lo que se ha encontrado en cuanto a registros fosiles que PRUEBAN QUE HA HABIDO CAMBIOS, QUE HA HABIDO UNA EVOLUCION.

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